Muchas organizaciones comienzan a entender el papel de la automatización en la gestión de la calidad. La automatización elimina la posibilidad del error humano, característica que se evidencia con mayor claridad en el control del proceso de acciones correctivas.
El proceso de acciones correctivas, automatizado, es más seguro y efectivo, que aquel que depende de correos electrónicos u hojas de cálculo para comunicarse entre departamentos o diferentes ubicaciones.
Aunque las organizaciones reconocen el valor de la automatización en el proceso de acciones correctivas, no están seguras del punto de partida. En nuestra entrada de hoy proporcionamos una guía breve, pero concreta sobre las mejores prácticas para lograrlo.